Antes que nada, quisiera agradecerles a todos por leer y compartir todos los contenidos que publicamos en este blog. ¡Estamos creciendo muchísimo! Cada vez crece más nuestro alcance, estamos llegando a mayor audiencia; ¡Y todo es gracias a ti!

En esta ocasión les contaré del cumpleaños de mi tía —es bastante interesante — ya que la señora tiene 100 años, entonces ya te imaginarás el enorme festejo que se hizo porque, aunque suene un poco cruel, nadie sabía cuántos cumpleaños más íbamos a poder celebrar con ella.

Mi familia —que está un poco loca y es enorme — eligió a nueve personas dentro de la familia que se disfrazarían de diferentes épocas, desde el nacimiento de mi tía (los años 20’s), hasta la actualidad. Cada uno de ellos iba pasando en honor a ella, y comenzaba a bailar con alguien del público la danza típica de esos años. Todos estaban encantados, mi tía tenía una desenada sonrisa muy tierna, y que resplandecía cada rincón del salón que se rentó. Todo parece perfecto, pero para lograrlo se necesitó de muchísima organización, paciencia, y coordinación entre todos nosotros.

Ropa de presentación

Puesto que, en realidad el evento era formal. Cada uno tuve que conseguir lo que iba a ponerse, los papás de los niños tuvieron que buscar en mil tiendas en donde vendieran ropa de presentación. Para esto haré un pequeño paréntesis porque les debo contar una maravillosa que encontraron mis familiares, la cual los enamoró tanto que se volvieron fanáticos, y leales clientes.

Esta es Bebela, sinceramente los vestidos que llevaron mis sobrinas enamoraron a todos los presentes, es por esto por lo que se los recomiendo. Tienen muchísimas opciones en su tienda que te fascinarán, y no querrás volver a comprar en ningún otro lugar. Al menos en cuanto se refiera a la ropa de tus hijos para eventos especiales.

Listo, terminé con mi enorme paréntesis, podremos continuar. Todos los que ahí estaban se encontraban felices de poder conocer y compartir la misma sangre de una persona tan longeva, que a pesar de sus 100 años no soportaba no ir una vez a la estética, que era amable con todos, y aún conserva su corazón enorme. Ahorita ya tiene 105 años, y sigue disfrutando de una vida feliz, y placida junto a sus seres queridos, y aún recuerda esa gran fiesta que le hicimos con una sonrisa enorme en el rostro y lágrimas en sus ojos.

No importa los años que tengas, lo que vale es la actitud con los que enfrentes la vida. Que, a pesar de tener una vida muy larga, la cual esté llena de sus altibajos, sepas disfrutar de las pequeñas alegrías, logres esbozar una sonrisa cada día que te levantes, y no dejes que ningún obstáculo te derrumbe. Ese es el verdadero secreto para conseguir 105 años de plena felicidad y alegría. Aunque suena a anuncio de Coca-Cola, es verdad.

Deja un comentario en la parte inferior de la página si te pareció interesante esta información. Por favor, comparte con todos tus amigos en tus redes sociales si crees que a ellos les puede interesar o servir. Muchísimas gracias por leerme, y no olvides estar al pendiente de la información que estaré trayendo para ti. ¡Hasta la próxima!