pexels-photo-315191

La publicidad todopoderosa

La publicidad hoy en día se está propagando, se encuentra en cada rincón, en cada momento, y en cada esquina de las calles, o de las redes. Se están encargando de bombardearnos con estímulos que proponen la compra de ciertos productos, el estereotipo de los modelos, o de unificar una misma gama de deseos e ideologías.

Ahora ya no puedes voltear con tranquilidad sin encontrarte con un cartel publicitario, o ver un vídeo en Youtube, sin que éste se interrumpa por anunciarte unas galletas, o un celular, o un desodorante. ¡Todo te quieren vender!, esto se está volviendo abrumador. No puedes navegar por internet sin que docenas de ventanas te aparezcan, o a los costados se inicien vídeos que no quieres ver, y que tampoco te interesa.

Ahora sólo queda en la historia cuando la publicidad se imprimía en láminas plásticas, o en cartones solamente. Aquí se volvía todo un arte el querer vender algo, con diseños que aún no estaban computarizados, y dependían solamente de la mano del diseñador, y de su creatividad.

No quiero demeritar en ningún momento a los procesos computarizados, ni a las personas que los realizan. Puesto que sé lo complicado que es hacer un simple diseño, la cantidad de vectores, manijas, y equilibrio de fuerzas que se debe emplear para hacer un simple esbozo. Cada trazo, en computadora o a mano tiene su arte, su tiempo y su esfuerzo, eso lo sé. Pero hay veces que tanta tecnología, y modernidades comienzan a deshumanizarnos, a facilitar demasiado todo, y por eso ya todo se da por abundantes montos.

Ya son pocas las empresas que personalizan sus productos, todo se manda a una impresora, a una fábrica, y se acaba con el problema. También sé que es parte de la evolución del ser humano, y no podemos quedarnos rezagados por la nostalgia de la publicidad en láminas, o de los libros adorados a mano. Estamos en una época en la que la inmediatez se esparce como una capa sobre todos nosotros, y que se contagia como una manera de ser, y de actuar.

Digo, parece que estoy exagerando, porque aún hay publicidad en láminas, en cartón, en plástico, virtuales. Pero es esto, no es que hayan dejado de existir, es que ya se multiplicó en todas las áreas e nuestras vidas. Y el miedo es que las personas las unifica, se homogenizan los gustos y las ideologías, y se va perdiendo la individualidad del ser humano.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *